Un estudio norteamericano confirma que las personas que realizan ejercicio de intensidad, y que por lo tanto mejoran su capacidad cardiorrespiratoria, son menos propensos a fallecer por cáncer.
La conclusión obtenida es que el deporte de intensidad media y alta constituye un factor de protección frente a esta enfermedad.
Por ejercicio moderado entendemos correr entre 20 y 40 minutos de 3 a 5 veces por semana.